Barrio Bellaguarda … ¿Sabíais que …

 El Hotel Abaco se encuentra en pleno corazón de Altea, en el barrio de Bellaguarda; uno de los barrios más antiguos de Altea? Bellaguarda esconde rincones preciosos desconocidos por algunos turistas y muy apreciados por los lugareños. Las tierras de Altea estuvieron pobladas desde tiempos prerromanos así como también islámicos. Durante ese periodo, Altea fue un conjunto de alquerías situadas al pie de la Sierra de Bernia, junto al rio Algar. En 1244 fue conquistada por las tropas de Jaime I y repoblada con cristianos, que a través de sus conquistas, fueron construyendo lo que se conoce hoy en día como el pueblo de Altea. Atrás dejaron sus reminiscencias de la época, como por ejemplo, “La Torre de Bellaguarda”, construida en la segunda mitad del siglo XVI, como parte de la red de torres vigía que alertaba de las incursiones enemigas a la costa. La leyenda cuenta que el nombre del barrio proviene precisamente de la “bella guarda” que se ocupaba de vigilar y proteger las casas de aquella época. Nos enorgullece saber que nosotros también formamos parte de ésa historia, ya que el Hotel Abaco también fue, durante el siglo XVIII y es, hoy en día, un personaje más en la historia de Altea que dejó huella en la vida de muchas personas del Barrio de Bellaguarda cuando, antes de transformarse en un hotel con encanto, daba forma a una humilde panadería que daba servicio a todo el pueblo. El hotel Abaco se caracteriza, entre otras cosas, por su magnífica ubicación. A escaso minutos caminando, se puede observar las increíbles vistas de la bahía y montaña de Sierra Bernia, así como de la iglesia y de la zona de restaurantes, galerías de arte, tiendas artesanales y, por supuesto, de sus calles empedradas por donde pasear y disfrutar del olor tan característico a jazmín y geranios. Somos muy afortunados amaneciendo, cada día, siendo testigos de la calidad de vida de éste maravilloso pueblo y de la calidad y calidez de su gente. Desde cualquier recoveco del hotel, podemos presenciar los quehaceres diarios de nuestros entrañables vecinos, de los colores, olores, costumbres y festejos que componen nuestro barrio, de las miradas curiosas de visitantes que se acercan a Altea por un poco de paz, sol y buena compañía y, por supuesto, de la buena energía que se respira en el aire. Nos sentimos muy felices de formar parte de altea y nos gustaría compartir, con todo aquel que quiera, un pedazo de nuestra vida e historia, prometo no os dejará indiferentes. Muchas gracias a nuestros vecinos por hacernos sentir como en casa, a nosotros y a nuestros clientes!
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